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viernes, 12 de agosto de 2011

Introducción


Entre los 3 y 6 años, los niños experimentan un desarrollo extraordinario de sus habilidades y motivaciones para pensar acerca de lo que hacen, predecir el resultado de sus acciones, el lenguaje y recordar sus experiencias mostrando que las vivencias que adquieren en el preescolar son significativas para su crecimiento integral.
El presente trabajo ha tomado en cuenta antecedentes de estudios referentes a la importancia que tiene la educación preescolar en el auge psico-social de los niños, así como la trascendencia que tiene dicha educación para sus años futuros como estudiante regular
Aprendidos por internalización de lo externo, sino construyéndolo desde adentro, a través de sus interacciones con su medio ambiente. El niño aprende relacionando todo lo que se le ha enseñado modificando activamente sus propios conocimientos". Este pensamiento deja claramente definido que el constructivismo se refiere al proceso en el un individuo desarrollo


El lenguaje en el preescolar

El lenguaje infantil, en su etapa preescolar, tiene varias fases muy diferenciadas entre sí. Su evolución es la más destacada dentro de toda la infancia pues le permite el paso de una imposibilidad total de comunicación concreta al más completo intercambio de ideas.
La importancia de esta etapa preescolar se comprende fácilmente por cuanto se constituye el lenguaje aprendido, la base de todo posterior aprendizaje. Por esto es necesario la enseñanza de un correcto lenguaje en esta etapa, pues el niño aprende y enriquece su vocabulario al tiempo que perfecciona su decisión y adquiere un uso correcto del mismo.

El lenguaje oral

Desarrollar el lenguaje oral es uno de los primordiales objetivos del jardín, esa necesidad de enriquecerlo se logra a través de la conversación. Dado que el niño en esta etapa no sabe dialogar, es que, a partir de los 3-4 años hay que enseñarle a conversar. En el desarrollo de las conversaciones, el niño irá perfeccionando su vocabulario, lo enriquecerá con nuevas y variadas palabras que tomará de su interlocutor, corregirá poco a poco su fonética e irá aprendiendo a situar las frases con arreglo a una adecuada sintax is, dándose cuenta de los diferentes giros posibles y de los diversos significados que de éstos se deriva dentro del marco general del lenguaje.
Al ponerse en comunicación con el mundo exterior, no sólo se comunicará con sus semejantes, sino que aprenderá a exponer sus propias ideas, pensamientos y sentimientos.
La jardinera buscará palabras que estén integradas en el vocabulario del niño pero aclarando e introduciendo otras nuevas, que este irá asimilando, lo que jamás debe hacer es caer en el lenguaje vulgar e infantilista que ni hace que lo comprendan mejor ni desarrolla el lenguaje infantil. Asimismo tomará temas de la vida cotidiana, que le hagan hablar libre y abiertamente porque son comunes a él o los ha visto.
          La familia (padres, relaciones, abuelos, etc)
          La casa (cómo es, qué hay en ella, para qué sirve...)
          Los juguetes (los que ve, describirlos, forma, tamaño, color, etc)
          La sala (cómo es, quién está en ella, qué objetos contiene, etc)
          Fiestas (cumpleaños, qué hacen los invitados, qué preparó mamá, etc)
Se procurará desde el primer momento el respeto de los niños hacia el que habla, dejandoles terminar sus frases, antes de tomar ellos la palabra. Así Principio del formulario


La música como lenguaje


Importancia en la educación

A lo largo de los años la música ha sido considerada como un lenguaje universal, pero esta concepción ha cambiado. En la  actualidad el concepto más aceptado es el de fenómeno universal ya que forma parte de la cultura de todos los pueblos. Como lenguaje queda limitado a ciertas culturas.
A través de la música se pueden describir situaciones, expresar sensaciones, emociones, sentimientos o ideas puramente musicales. La profusión de todos ellos, expresados a través de la historia, y en la música perteneciente a diversas culturas, es innumerable. Es un lenguaje que puede tener más significados que el lenguaje oral, por dicho motivo.
Es innegable que la música y la palabra comparten algunas formas de organización y expresión. Estos dos medios de comunicación tienen en común el ritmo, la entonación, la dinámica y la agógica, que se encuentran tanto en el discurso oral como en el discurso musical. Los dos necesitan de estos elementos para mantener el interés en el oyente o receptor, que unen y matizan lo que se desea trasmitir. Al hablar nos expresamos de diferentes maneras, dependiendo de lo que queremos comunicar. En música ocurre exactamente lo mismo. La música, así como el lenguaje escrito, tiene sus pausas, sus acentuaciones y sus cadencias. También pueden compartir la forma. Un claro ejemplo lo podemos encontrar en las narraciones tanto escritas como musicales. Las dos formas de expresión necesitan de una exposición-planteamiento, desarrollo-nudo y desenlace para contar o recrear la historia que quieren trasmitir.
Por medio de la música se han plasmado tanto ideas, sentimientos como ideologías: nace de las formas de vida de un pueblo, por lo que a través de ella podemos conocer, valorar y respetar, la diversidad cultural a la que hoy día tenemos acceso.

Niños con Problemas en el aprendizaje

 
Los padres se preocupan mucho cuando su hijo tiene problemas de aprendizaje en la escuela. Hay muchas razones para el fracaso escolar, pero entre las más comunes se encuentra específicamente la de los problemas del aprendizaje.
Los niños con problemas de aprendizaje suelen tener un nivel normal de inteligencia.
Ellos tratan arduamente de seguir las instrucciones, de concentrarse y de portarse bien en la escuela y en la casa. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, él/ella tiene mucha dificultad dominando las tareas de la escuela y se atrasa.
Los problemas del aprendizaje afectan a 1 de cada 10 niños de edad escolar.
Existe la creencia de que los problemas del aprendizaje son causados por alguna dificultad con el sistema nervioso que afecta la recepción, el procesamiento o la comunicación de la información.
También puede ser común en familias. Algunos niños con problemas del aprendizaje son también hiperactivos, no se pueden estar quietos, se distraen con facilidad y tienen una capacidad para prestar atención muy corta.
Los siquiatras de niños y adolescentes indican que los problemas del aprendizaje se pueden tratar. Si no se detectan y se les da tratamiento a tiempo, sus efectos pueden ir aumentando y agravándose como una bola de nieve al rodar.
Por ejemplo, un niño que no aprende a sumar en la escuela primaria no podrá entender el álgebra en la escuela secundaria.
El niño, al esforzarse tanto por aprender, se frustra más y más y desarrolla problemas emocionales, tales como una baja autoestima ante tantos fracasos.
Algunos niños con problemas de aprendizaje se portan mal en la escuela porque prefieren que los crean "malos" a que los crean "estúpidos". Los padres deben estar conscientes de las señales más frecuentes que indican la GGpresencia de un problema de aprendizaje, cuando el niño:
  • Tiene dificultad entendiendo y siguiendo instrucciones
  • Tiene dificultad recordando lo que alguien le  acaba de decir.
  • No domina las destrezas básicas de lectura, deletreo, escritura y/o matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar.
  • Tiene dificultad distinguiendo entre la derecha y la izquierda, tiene dificultad identificando las palabras o una tendencia a escribir las letras, palabras o números al revés como por ejemplo: al confundir el número 25 con el número 52.
  • Le falta coordinación al caminar, hacer deportes o llevar a cabo actividades sencillas, tales como aguantar un lápiz o amarrarse el cordón del zapato.
  • Fácilmente se le pierden o extravían sus asignaciones, libros de la escuela y otros artículos.
  • No puede entender el concepto de tiempo, se confunde con "ayer", "hoy" y "mañana".
Tales problemas merecen una evaluación comprensiva por un experto que pueda enjuiciar todos los diferentes factores que afectan al niño.
Un siquiatra de niños y adolescentes puede ayudar a coordinar la evaluación y trabajar con profesionales de la escuela y otros para llevar a cabo la evaluación y las pruebas escolásticas y así clarificar si existe un problema de aprendizaje.
Ello incluye el hablar con el niño y la familia, evaluar su situación, revisar las pruebas educativas y consultar con la escuela.